¿Por qué los seres humanos nos besamos?


El acto de besar es, sin dudas, placentero. Un beso implica cientos de sensaciones físicas y emocionales entre dos personas. Besar es una forma de comunicarse, de transmitir alguna forma de atracción sexual.

Ahora bien, ¿no se pueden transmitir esas mismas sensaciones con otro gesto? ¿No sería lo mismo chocar las manos, juntar las orejas, soplarnos la cara o juntar hombro con hombro? ¿Qué es lo que hay detrás del beso en nuestra especie que lo hace tan especial? 

Un beso, ¿nace o se hace?

En cada cultura, un beso puede significar diferentes cosas. A grandes rasgos, en la cultura occidental, por ejemplo, un beso es un acto sexual, una forma de transmitir erotismo entre dos personas. Normalmente, las personas se besan cuando se sienten atraídas romántica y sexualmente.

A su vez, en las culturas de origen latino de Europa y América, los besos también son una demostración de cariño entre amigos y familiares. Además, en algunos como Argentina y Uruguay, un beso en la mejilla es un saludo común, aún entre desconocidos. 


No existe una definición universal de qué significan los besos, ni de por qué los seres humanos nos besamos. El beso existe en casi todas las culturas, pero en cada una de ellas puede significar cosas diferentes. Incluso para cada persona o grupo social, un beso puede adquirir diferentes significados.

Muchos estudios científicos han analizado este comportamiento y demás está decir que no han encontrado definiciones acabadas. Una de las principales preguntas que se han hecho es ¿besar es un instinto o es una construcción cultural?

Algunos científicos creen que los besos son un comportamiento adquirido que está relacionado con la alimentación de las madres a los hijos. En ese caso, besar es un hábito aprendido y difundido entre personas y culturas. Otros científicos que opinan que los besos en los humanos son de carácter intuitivo, no adquirido culturalmente. Es decir, el beso sería un reflejo anterior a las construcciones culturales interpersonales.


Los besos como una forma de seleccionar a la pareja

Una de las teorías más aceptadas en la actualidad sostiene que los besos son una forma de seleccionar, de forma inconsciente, a la pareja ideal. Esta teoría incorpora algunos elementos de quienes sostienen que los besos son reflejos intuitivos, sin embargo también concibe a los besos como una forma de comunicación social, afectiva y sexual.

Teóricamente cuando dos personas se enfrentan cara a cara se transmiten mucho más que una mirada realmente cercana e intensa. De hecho, sucede que se huelen mutuamente y "dejan que las feromonas hablen". Inconscientemente las mujeres "seleccionan" aquellos hombres que tienen sistema inmune diferente al de ellas.

Según esta teoría, la explicación más básica para los besos entre humanos es el simple institnto de supervivencia: sistemas inmunlógicos complementarios harían hijos mucho más fuertes y resistentes. Además es una forma de asegurarse compañeros sexuales sanos y fuertes.


Esta teoría puede parecer mucho más interesante, sin embargo todos sabemos que los besos significan mucho más que el mero instinto de supervivencia, y que nadie besa a otro para oler su idoneidad sexual.

Este tipo de explicaciones científicas son útiles para entender el comportamiento humano, pero de ninguna forma pueden ocultar el componente subjetivo y cultural que tiene toda forma de relacionamiento interpersonal.

Los humanos nos besamos porque los besos son placenteros, y punto. Un beso es un beso.

Ya sea que se trate de un saludo, una declaración de amor o una invitación a mantener relaciones sexuales, el hábito de besar está presente entre los humanos de casi todas las culturas y sociedades. Los besos son lindos de dar, recibir y ¿por qué no? también de mirar.